La vuelta al mundo en 1000 días

Hay momentos en la vida en los que uno se imagina como sería dedicarse a algo completamente distinto, dejarlo todo. Son situaciones de crisis en los que nos plantemos una vida diferente. Claudio Pelizzeni, a sus 32 años vivio uno de esos momentos y tomó una decisión.

Lo conocí en una fiesta de halloween en Panamá, era Italiano, compartimos una cerveza y me dijo que estaba dando la vuelta al mundo, su objetivo era hacerlo en 1000 días y tenía una sola regla: No tomar aviones. En ese momento el llevaba 2 años de viaje y un pasado muy diferente.

Antes de salir a viajar Claudio era banquero en Milan. Tenía un buen sueldo, pero no le gustaba. Uno de los días en los que se sentía desmotivado, fue al baño, se miro frente al espejo y pensó: ¿Soy feliz? Cuando volvió a sentarse en su oficina buscó en la computadora la definición de felicidad y encontró: “La felicidad es una emoción que se produce en un ser vivo cuando cree haber alcanzado una meta deseada”.

Esa semana Claudio estuvo pensando cómo podía lograr ser feliz noche y día hasta que llegó a una simple e importante conclusión: trabajando ahí no iba a lograrlo porque no le gustaba. Pensó en su vida y buscó lo momentos en los que había sido más feliz, se dio cuenta que siempre eran en algún viaje.

Así fue como decidió soltar su trabajo, cambiar el banco por los paisajes y perseguir el sueño de dar la vuelta al mundo. Influenciado por el libro de Tiziano Terziani, agregó la regla y fijó tiempos para tener un motor que lo llevara a seguir con su camino incluso cuando se encariñara con el lugar.

El banquero de Milán, 6 meses más tarde de haberse mirado al espejo, salió de Italia contando con un presupuesto de 15 usd diario. Junto a su mochila también cargó una buena dosis de insulina porque era diabético. Antes de salir su médico le pidio que haga público el viaje y creó su blog Trip Theraphy para inspirar a personas que también sufren del mismo problema de nutrición a animarse a viajar.

Tal como se lo propuso Claudio recorrió los 5 continentes y visito 44 paises en 1000 días. El continente que más le gustó fue Latinoamérica y el lugar que más disfruto fue la Patagonia Chilena, en la frontera de Futaluco, por su increíble ¨Pacha mama¨ . En sudamérica se hizo grandes amigos, la gente le pareció muy cálida y hospitalaria. 

Gran parte de sus viajes realizó coachsurfing para abaratar costos y conocer la gente local de cada lugar. El blog y sus videos de viaje fueron de gran ayuda, muchas veces intercambió contenido por alojamiento. Cumplió su regla y viajo por mar y tierra. Cuando iba en barco, eran de carga y viajaba unicamente con el Capitán, se le hizo largo pero fue un momento importante porque comenzó a escribir su primer libro.

Un año más tarde de nuestro encuentro vi en su blog que había vuelto a Italia, le escribí para ver cómo fue la llegada a su país y me dijo el dia 1000 de su viaje fue ¨el mejor día de su vida¨. Se dio cuenta que lo había logrado, había dado la vuelta al mundo con sus 35 años. Puso un pie en Italia y se relajó, ¨todo lo que pasara luego no importaba¨ nada podría quitarle la alegría de haber logrado la aventura que se propuso.

Hoy lo encontramos en Nepal, Katmandú, ahora la gente paga para viajar con él. Creó un grupo en facebook en el que organiza viajes para conocer lugares junto a gente local. Planea comprarse un velero y salir a navegar a recorrer el mundo, esta vez sin reglas, disfrutando de la alegría de un sueño cumplido.

Podés seguir sus aventuras por el mundo en www.triptherapy.net   – Instagram: @triptherapy – Fb: www.facebook.com/triptherapy 

Nota Por: Martina Álvarez @martinaalvarezmar #Crouch #KOM #GoExplore

 

10 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *